Entre tu ruido y tu calma todo se torna extremo. Sin silencios compartidos, ni palabras que hagan crepitar.
Blanco estéril.
Punto intermedio, en el que la nada se cruza, y yo me detengo a saludar.
Aquí te espero. Huidizo. Invisible. Agazapado. Con el ánimo coagulado y el deseo sudoroso.
Si tú no estás, prefiero quedarme a la intemperie.
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No sé pq ya el título me recordó a una canción de Los Secretos (perdona mi estúpida manía) y el texto ha terminado por cerciorar mi pensamiento: “vagabundo corazón detrás de ti”…
Saludos desde el Inframundo.
Comentario por Credendo Vides — 13 agosto 2010 @ 8:58 pm |